SILVIA
CAPÍTULO 2: SECRETOS Y MENTIRASMIAMI, FLORIDA, U.S.A.

INT. / AEROPUERTO DE MIAMI, ZONA DE LLEGADAS / DÍA
Katy acaba de llegar finalmente a Miami después de un largo viaje. En el área de llegadas del aeropuerto de capital del sol, la madre de Silvia es recibida por su ahijada Patricia, de la cual es madrina. Patricia la llama a voces entre la multitud de gente.


Patricia: ¡Katy, Katyyy! ¡Madrina, estoy aquí!!
Katy: ¿Patricia? ¿Qué haces tú acá? ¿Dónde está Silvia? Pensé que iba a venir ella a recogerme al aeropuerto.
Patricia: Ay madrina… Ha ocurrido una desgracia… (Llorando)
Katy: ¿Qué pasa niña? ¿De qué demonios estás hablando?
Patricia: Alberto… Alberto murió anoche.
Katy: ¿Quéee? (Alucinada) ¿Pero qué estás diciendo Patricia?
Patricia: Le asesinaron… fue un intento de robo… Bueno eso era en un principio pero…
Katy: Dios mío, no puede ser… (Horrorizada) ¿Y Silvia, cómo está mi hija? ¿Dónde está?
Patricia: Ella… ella está bien dentro de lo que cabe pero… Ay no sé cómo decirle esto, madrina.
Katy: ¡Habla de una maldita vez! Me estás poniendo muy nerviosa. ¿Qué le pasó a Silvia?
Patricia: El tipo que mató a su esposo… abusó de ella.
Katy: Oh Dios mío… (Llevándose una mano a la boca, totalmente horrorizada y preocupada) No… no es posible… ¡No puede ser!!
Patricia: Silvia fue violada.
Escuchamos música incidental. Katy no puede dar crédito a las palabras de Patricia y sin poder contenerse se le saltan las lágrimas delante de la joven. Ambas se miran en silencio.
SAN MARTÍN, FLORIDA
INT. / TIENDA DE ROPA / DÍA
Mientras tanto, en el pueblo, Mirela, la madrastra de Juan, está en una tienda de ropa conversando con su nuera Jennifer.


Jennifer: Estoy de apenas seis semanas…
Mirela: Ay estoy tan feliz con esta noticia, Jennifer. Va a ser el primer nieto para Esteban. Rosa se lo ha contado a medio pueblo, esa cachifa es bien chismosa. Pero la verdad es que yo también me alegro mucho por ustedes.
Jennifer: Jajaja. Veo que estás súper ilusionada con mi embarazo, Mirela.
Mirela: No es para menos… ¿Y qué quieren ustedes que sea, niño o niña?
Jennifer: Juan dice que no le importa, lo único que desea es que nazca bien.
Mirela: Claro que sí, cariño, eso es lo más importante. Aún recuerdo cuando estuve embarazada de Daniel y luego de... bueno de Nuria...
Jennifer: ¿Sigues sin hablarte con Nuria?
Mirela: No quiero hablar de mi hija… (Molesta)
Jennifer: Lo siento, sólo fue un comentario, mujer…
Mirela: Desde que se fue a Nueva York y comenzó a salir con ese… con ese novio que se echó, no he vuelto a cruzar palabra con ella.
Jennifer: ¿Pero por qué, Mirela? ¿Qué problema tienes con ese chico? Diego debe ser un buen muchacho. ¿Por qué no te agrada?
Mirela: Simplemente porque es un simple veterinario. ¿Te parece poco? Nuria se merece algo más, Jennifer.
Jennifer: ¿Y qué tiene que sea veterinario?
Mirela: Nuria debería casarse con un chico de buena familia, a poder ser hijo de algún hacendado o empresario. No pienso tolerar que ese muerto de hambre entre a mi casa, ni más faltaba.
Jennifer: Si tú lo dices... (Mirándola con resignación sin decir más)
INT. / BAR / DÍA
Mientras tanto en un bar del pueblo, don Esteban está conversando con el dueño del local, Fran, junto con Raúl, su mano derecha y capataz además de Ricardo, uno de los peones que trabajan en su hacienda.




Fran les sirve unas bebidas desde el otro lado de la barra del bar.
Ricardo: Gracias Fran…
Esteban: Mi hijo Juan y su esposa esperan su primer hijo para la primavera.
Raúl: ¡Pues enhorabuena, patrón! Me alegro por ustedes, ya pronto aumentará la familia. (Pensando: Es imposible que sea mío ese mocoso, siempre usé protección con esa golfa de Jennifer)
Fran: Felicidades… Y bien… cambiando de tema. ¿Qué tal la hacienda? ¿Cómo van con la nueva plantación de caña de azúcar? ¿Sigue produciendo ron don Esteban?
Esteban: Así es, y no cualquier ron, muchacho, el mejor ron de la región. Este año hemos aumentado la superficie de caña de azúcar.
Raúl: Y con ayuda de estos muchachos todo está yendo bastante rápido con la siembra. Además tenemos maquinaria nueva esta temporada.
Esteban: Ahora que Daniel se metió a policía… pues… ya no puedo contar con él para esas labores.
Ricardo: Deje al chico que sea lo que quiera ser, hombre. De poli ganará un buen dinero y no se manchará con estiércol de caballos y vacas como nosotros, jajaja. El trabajo de la hacienda es muy duro... no todo el mundo vale para ello.
Esteban: Trabajar en el campo será lo duro que sea pero no es ninguna deshonra. Y por cierto, ser agente de policía también es muy duro... ¿Te enteras Ricardo? (Dice muy molesto)
Ricardo: Perdón, patrón... (Nervioso) No quise decir eso, sólo que es mejor trabajo, va todo uniformando, con armas, va más limpio, en carros oficiales…
Raúl: ¿Y entonces son ciertos los rumores de que Daniel se muda de nuevo a vivir acá para trabajar en la policía del pueblo?
Esteban: Creo que sí, tiene ya asignada una plaza en la comisaría de San Martín. La verdad prefiero tenerlo en el pueblo que en Miami. Acá la vida es mucho más tranquila.
Raúl: Cierto patrón, este pueblo es una balsa de agua... Y hablando de agua, tenemos que ir a reparar unas tuberías de las cuadras, Richy.
Ricardo: OK, voy por la camioneta... (Se marcha del bar)
MIAMI, FLORIDA
INT. / HOSPITAL, HABITACIÓN DE SILVIA / DÍA
Katy y Patricia llegan al hospital donde ha pasado la noche ingresada Silvia. La joven ha sido examinada completamente para que la policía pudiera encontrar pruebas de la agresión y poder capturar así al hombre que abusó de ella la noche anterior. Silvia, en la cama, observa la ventana en silencio, completamente ida y con la mirada perdida. Su madre y su amiga la observan y…



Patricia: Así está desde anoche, madrina… Apenas ha dormido unas pocas horas… Me tiene muy angustiada.
Katy: Silvia, cariño… Soy mamá, ya estoy aquí… (Con lágrimas en los ojos)
Pero su hija no la mira ni le responde. La pobre Silvia no se ha recuperado aún de la violación y está como en shock, no habla, no parece interesarse por nada ni por nadie. Únicamente permanece recostada en la cama con la mirada fija en la ventana y sin ganas de nada.
Patricia: La policía está intentando localizar al tipo que… bueno al asesino de Alberto. Aún no han dado con él.
Katy: Todavía no entiendo como ha podido pasar esto…
Patricia: Silvia, amiga… por favor, dinos algo… Tu mamá y yo estamos aquí para lo que necesites, cariño.
Pero su amiga sigue inmersa en sus pensamientos, en silencio.
Katy: ¿Cuándo es el funeral de Alberto?
Patricia: Hoy le harán la autopsia al cuerpo… Creo que lo van a incinerar… Después enviarán las cenizas a Orlando, por expreso deseo de sus padres. Ya sabes que son de allí.
Katy: Dios mío… un chico tan joven… ¡Silvia, hija, dime algo mi amor!!! Por favor…
En ese instante Silvia le responde a su madre levemente pero sin mirarla a los ojos.
Silvia: ¿Qué quieres que te diga, mamá? Han matado a mi novio… y a mí me han destrozado la vida.
Katy: No digas eso, mi vida… Vas a ver como van a encontrar a ese desgraciado y… y lo van a meter preso. Te lo aseguro.
Silvia: ¿Y a mí qué? Si ya nada me importa…
Patricia: No seas así, amiga… (Preocupada y triste)
Silvia: Me quiero morir… (Llorando)
Katy: Hija… (Con lágrimas en los ojos)
SAN MARTIN, FLORIDA
INT. / HACIENDA DEL CASTILLO, SALÓN / DÍA

Jennifer acaba de llegar a casa con un par de bolsas de ropa. Juan conversa con su esposa mientras ella saca varias prendas y las deja en una mesa.


Juan: Mi padre se fue al pueblo, creo que había quedado con un amigo para almorzar y hablar de caballos.
Jennifer: ¿Qué te apetece para comer hoy? Es por decirle a Rosa que prepare algo especial, hay que celebrar lo de mi embarazo, mi rey.
Juan: Lo que tú quieras, mi amor. (Se besan) Voy a terminar de lavar el coche y enseguida vuelvo.
Jennifer: Mejor dile a Ricardo o a Raúl que lo hagan. ¿Acaso no es ese un trabajo para los empleados?
Juan: Sí pero prefiero hacerlo yo personalmente...
Jennifer: Está bien... como quieras...
Mientras Juan se marcha, su mujer comienza a mirar detenidamente la ropa que se ha comprado, ropa especial para embarazadas.
UN MES DESPUÉS
MIAMI, FLORIDA
INT. / DEPARTAMENTO DE SILVIA, CUARTO DE BAÑO / DÍA
Ha pasado algo más de un mes... Silvia revisa un test de embarazo que acaba de realizarse. La muchacha se mira en el espejo frente al lavabo y no puedo creer lo que acaba de descubrir… La morena sale del cuarto de baño y llega al salón donde están su madre y su amiga Patricia sentadas en el sofá tomándose unas tazas de café.
INT./ DEPARTAMENTO DE SILVIA, SALÓN / DÍA



Patricia: ¿Qué pasa Silvia? ¿Qué es eso? (Mirando el test en manos de Silvia)
Silvia: Es… estoy… (Tragando saliva, sin poder articular palabra) Estoy embarazada.
Katy: ¿Quéee? (Sorprendida, se levanta del sofá) ¿Embarazada?
Patricia: ¿Es en serio? ¿Estás segura Silvia?
Silvia: Me he hecho dos test de embarazo ya… No hay ninguna duda. Estoy esperando un bebé... pero...
Katy: ¿Y crees que sea de…?
Patricia: Tal vez sea de Alberto, Silvia…
Silvia: No… Alberto no podía tener hijos, al poco de prometernos se hizo unas pruebas y le dijeron que era estéril, incluso habíamos pensado en adoptar o ir a un banco de esperma pero...
Katy: Dios mío… eso quiere decir que… que estás esperando un hijo de… ¡No puede ser!!! (Gritando horrorizada)
Patricia: ¿Qué vas a hacer amiga?
Silvia: No… no lo sé… No… (Se le saltan las lágrimas) Esto no puede estar pasando…
Katy: Creo que lo mejor serías que abortaras, hija…
Silvia: ¿Abortar? ¿Te volviste loca, mamá? ¿Cómo crees?
Katy: Estamos hablando del hijo de un violador, Silvia. Es lo mejor que podrías hacer para acabar con toda esa pesadilla. Si lo tienes, te recordará toda la vida a aquella noche.
Silvia: No pienso abortar mamá, soy muy católica y jamás en mi vida haría algo así. El aborto es un crimen. Ni loca mataría a un ser humano, así sea hijo de quien es.
Katy: ¡No puedes tener ese bebé, no puedes!!!
Patricia: Perdonen que me meta pero…
Katy: ¡Tú te callas, Patricia! ¡Cállate que esto no es asunto tuyo!!! (Furiosa)
Patricia: Ok, ok, me voy… No te pongas así… (Se marcha)
Silvia: Voy a tenerlo, digas lo que digas…
Katy: Pues si no quieres abortar, dalo en adopción cuando nazca y punto.
Silvia: ¿En adopción?
Ambas mujeres se miran a los ojos sin decir nada más. Silvia no sabe qué hacer ahora.
SAN MARTIN, FLORIDA
INT. / HACIENDA DEL CASTILLO, SALÓN / DÍA
Juan, Jennifer, Mirela, Esteban y Daniel mantienen una charla después de comer sentados entre el sofá y sendas butacas del salón.





Juan: ¿Qué tal el nuevo trabajo en la comisaría del pueblo, hermano? ¿Cómo vas?
Daniel: Bien, no me quejo, estoy muy contento… apenas llevo unos días.
Mirela: Bueno Jennifer y… ¿Han pensado ya que nombre le van a poner al bebé?
Jennifer: Todavía no, es pronto porque no sabemos si es niño o niña aún. Para eso faltan unos meses.
Juan: Pero tenemos en mente Kevin si es chico y Kiara si es niña.
Esteban: Me gustan… sí señor. Bonitos nombres hijo. Ya tengo ganas que pase el tiempo y verle la carita a mi nieto o nieta. (Sonríe)
Juan: Jajaja, se te va a caer la baba, abuelo. Ya lo verán.
Todos ríen pues están felices con el embarazo de Jennifer quién ya está de poco más de dos meses.
MIAMI, FLORIDA
EXT. / CALLE / DÍA
Silvia y su amiga Patricia caminan por una céntrica calle de Miami mientras hablan del pasado.


Patricia: ¿Todavía no han encontrado a ese maldito bastardo? Si era hermano de aquella mujer tienen que saber quién es…
Silvia: No… la policía no consigue dar con él… Seguramente se fue del país o se cambió de nombre, vete a saber… No puedo creer que vaya a quedar impune por la muerte de Alberto y lo que me hizo ese hijo de mala madre…
Patricia: ¿Ni siquiera pudiste verle la cara, nada que le pudiera identificar?
Silvia: Nada… llevaba una capucha y un pasamontañas en la cara. No recuerdo ni como eran sus ojos, estaba todo muy oscuro aquella noche llovía demasiado y…
Patricia: Tu madre me ha dicho que se quedará en Miami hasta que nazca el bebé. ¿Qué vas a hacer al final? ¿Lo vas a entregar en adopción?
Silvia: No lo sé, chama… aún no lo he decidido. Por un lado… es mi hijo, sí pero… por otro… es hijo de ese hombre… Mi mamá tiene parte de razón. Pero estoy muy confundida, no sé que hacer…
Patricia: Debes pensarlo bien… Si lo entregas no volverás a verlo nunca más…
Silvia: Lo sé…
SAN MARTIN, FLORIDA
INT. / HACIENDA DEL CASTILLO, SALÓN / DÍA
Nuria y su novio Diego acaban de llegar de Nueva York donde han estado viviendo un tiempo. En el salón son recibidos por los padres de ella, así como por Juan, Jennifer y Daniel.







Mirela: ¿Nuria? ¿Qué haces aquí hija? No te esperábamos hasta navidad…
Nuria: Mamá, papá, quiero presentarles a mi novio, Diego.
Diego: Hola, buenos días… (Tímido)
Juan: Yo ya lo conozco, Diego es de acá de San Martín, pasa hombre, pasa... (Sonríe)
Daniel: Y yo también, claro que sí jajaja. (Sonríe contento al ver a Diego pues siempre le ha gustado como hombre)
Esteban: Bienvenido Diego, estás en tu casa, hijo.
Mirela: No me lo puedo creer… (Mirando mal a Diego, Mirela se va a la cocina)
Juan: Mirela, no empieces… ¿Qué tal Diego?
Diego: Nací y me crié en San Martín pero cuando murieron mis padres me mudé a Nueva York para estudiar veterinaria. Y Nuria y yo nos encontramos allá y...
Nuria: ¡Surgió el amor!! (Sonríe embobada tomando del brazo a Diego)
Juan: Pues qué bueno... me alegro mucho por ustedes. Ya teníamos ganas de que regresaras a la hacienda, hermana.
Nuria: Bueno pues como veo que Juan y tú ya se conocen, a Dani ya le conoces y ella es mi cuñada, Jennifer, la esposa de Juan.
Diego: Hasta que al fin se me hace el conocerles a todos personalmente. (Sonríe)
Jennifer: Creo que es mejor que nos vayamos a dar un paseo, Juan… Imagino que Nuria y su madre tendrán mucho de qué hablar… Además estoy algo mareada, las náuseas del embarazo y eso, tú sabes… quiero tomar aire fresco.
Juan: Está bien mi amor. Nos vemos pronto Diego, cuídate.
Diego: Gracias Juan, hasta otro momento.
Jennifer: Chao Diego, un gusto conocerte. (Se va con Juan)
SAN MARTÍN, FLORIDA
EXT. / PLAZA DEL PUEBLO / DÍA
Por la tarde, Rosa, la empleada de la hacienda del Castillo, está charlando con Daniel, ambos sentados en un banco de la plaza de San Martín.


Daniel: Mira Rosa, tienes que decirle la verdad a Juan algún día, mi hermano debe saber que tú eres su madre biológica y no la tal Elena aquella.
Rosa: Juan lleva toda la vida creyendo que la difunta señora Elena era su madre, no puedo hacerle eso. Es mejor que nunca sepa la verdad.
Daniel: ¿Cuál verdad, Rosa? ¿Que el desgraciado de mi padre, Esteban del Castillo, te quitó a Juan casi recién nacido para que su primera esposa fuera madre? Por favor, Rosa... Mi papá te quitó a tu hijo, a su hijo porque él te lo engendró.
Rosa: Pero con la condición de que podría quedarme sirviendo en la hacienda y podría cuidarlo y verlo a diario. Doña Elena murió cuando Juan tenía apenas 3 años, él ni la recuerda, y fui yo quién lo crió. Fui su nana. Bueno y luego cuando Esteban se casó con la señora Mirela, nana tuya y de Nuria.
Daniel: Pero Juan es tu hijo, siempre lo ha sido. Nunca entendí como pudiste aceptar que mi papá te hiciera semejante cochinada.
Rosa: Yo era muy joven, Daniel. Estaba sola, ese hombre me enamoró, se burló de mí, me dejó embarazada y... bueno ya sabes toda la historia.
Daniel: Sigo pensando que Juan debe saber la clase de hombre que es nuestro padre. ¡Esteban del Castillo es un miserable! Voy a contarle a Juan.
Rosa: ¡Te lo prohíbo, Daniel!! ¡Me prometiste no decir nunca nada!
Daniel: Está bien... ok, no lo haré, pero debes pensar en ello.
INT. / HACIENDA DEL CASTILLO, COCINA / DÍA
Lejos del pueblo, Mirela y su hija Nuria discuten en la cocina de la hacienda.


Nuria: Fuiste muy grosera con Diego, mamá, te pasaste.
Mirela: Te dije que no quería que viniera y vas y me lo traes a casa. No tienes vergüenza, hija.
Nuria: ¿Pero por qué eres así? Dale una oportunidad, Diego es un buen chico y le amo. No me importa que sea veterinario. Eres tú la que tiene el problema con eso, no yo.
Mirela: Mira sin has venido para recriminarme que…
Nuria: Diego y yo nos vamos a casar, mamá.
Mirela: ¿Quéee? (Alucinada y muy molesta)
INT. / HACIENDA DEL CASTILLO, DORMITORIO DE JUAN Y JENNIFER / DÍA
Horas más tarde, Jennifer está hablando con alguien por teléfono desde su recámara, concretamente con Fran, el dueño del bar, quién a esa hora está en dicho local, en el almacén.


Jennifer: Tú bien sabes que si me casé con Juan fue por el dinero, por la hacienda. Pero llegué a enamorarme de él. Juan es mi esposo y me hace sentir mujer. El nunca puede sospechar que trabajé como prostituta en la capital antes de conocerle. ¿Entendido?
Fran: OK, primita, soy una tumba, bien lo sabes… Nadie sospecha nada, puedes estar tranquila.
Jennifer: Tú eres el único que lo sabe… y espero me guardes el secreto, porque yo sé muchas cosas de ti también. Muchas… Como que andas liado con la vieja de Mirela. Así que si tú hablas, te hundes conmigo. ¿Está claro? (Amenazante)
Fran: Cálmate, mamita, no te sulfures que eso no le sentará bien a tu bebé. ¿Por cierto... a todo esto... y de quién es? ¿De tu maridito el bobo de Juan o de tu amante el gorila de Raúl?
Jennifer: Por supuesto que es de Juan. No soy tan idiota... ¿Cómo sabes que Raúl y yo...?
Fran: Yo lo sé todo, estúpida, todo... ¿O piensas que nací ayer?
Escuchamos música incidental. Jennifer se queda petrificada al enterarse que su primo Fran conoce su pasado tórrido romance con Raúl.
CONTINUARÁ…
Mientras tanto, en el pueblo, Mirela, la madrastra de Juan, está en una tienda de ropa conversando con su nuera Jennifer.


Jennifer: Estoy de apenas seis semanas…
Mirela: Ay estoy tan feliz con esta noticia, Jennifer. Va a ser el primer nieto para Esteban. Rosa se lo ha contado a medio pueblo, esa cachifa es bien chismosa. Pero la verdad es que yo también me alegro mucho por ustedes.
Jennifer: Jajaja. Veo que estás súper ilusionada con mi embarazo, Mirela.
Mirela: No es para menos… ¿Y qué quieren ustedes que sea, niño o niña?
Jennifer: Juan dice que no le importa, lo único que desea es que nazca bien.
Mirela: Claro que sí, cariño, eso es lo más importante. Aún recuerdo cuando estuve embarazada de Daniel y luego de... bueno de Nuria...
Jennifer: ¿Sigues sin hablarte con Nuria?
Mirela: No quiero hablar de mi hija… (Molesta)
Jennifer: Lo siento, sólo fue un comentario, mujer…
Mirela: Desde que se fue a Nueva York y comenzó a salir con ese… con ese novio que se echó, no he vuelto a cruzar palabra con ella.
Jennifer: ¿Pero por qué, Mirela? ¿Qué problema tienes con ese chico? Diego debe ser un buen muchacho. ¿Por qué no te agrada?
Mirela: Simplemente porque es un simple veterinario. ¿Te parece poco? Nuria se merece algo más, Jennifer.
Jennifer: ¿Y qué tiene que sea veterinario?
Mirela: Nuria debería casarse con un chico de buena familia, a poder ser hijo de algún hacendado o empresario. No pienso tolerar que ese muerto de hambre entre a mi casa, ni más faltaba.
Jennifer: Si tú lo dices... (Mirándola con resignación sin decir más)
INT. / BAR / DÍA
Mientras tanto en un bar del pueblo, don Esteban está conversando con el dueño del local, Fran, junto con Raúl, su mano derecha y capataz además de Ricardo, uno de los peones que trabajan en su hacienda.




Fran les sirve unas bebidas desde el otro lado de la barra del bar.
Ricardo: Gracias Fran…
Esteban: Mi hijo Juan y su esposa esperan su primer hijo para la primavera.
Raúl: ¡Pues enhorabuena, patrón! Me alegro por ustedes, ya pronto aumentará la familia. (Pensando: Es imposible que sea mío ese mocoso, siempre usé protección con esa golfa de Jennifer)
Fran: Felicidades… Y bien… cambiando de tema. ¿Qué tal la hacienda? ¿Cómo van con la nueva plantación de caña de azúcar? ¿Sigue produciendo ron don Esteban?
Esteban: Así es, y no cualquier ron, muchacho, el mejor ron de la región. Este año hemos aumentado la superficie de caña de azúcar.
Raúl: Y con ayuda de estos muchachos todo está yendo bastante rápido con la siembra. Además tenemos maquinaria nueva esta temporada.
Esteban: Ahora que Daniel se metió a policía… pues… ya no puedo contar con él para esas labores.
Ricardo: Deje al chico que sea lo que quiera ser, hombre. De poli ganará un buen dinero y no se manchará con estiércol de caballos y vacas como nosotros, jajaja. El trabajo de la hacienda es muy duro... no todo el mundo vale para ello.
Esteban: Trabajar en el campo será lo duro que sea pero no es ninguna deshonra. Y por cierto, ser agente de policía también es muy duro... ¿Te enteras Ricardo? (Dice muy molesto)
Ricardo: Perdón, patrón... (Nervioso) No quise decir eso, sólo que es mejor trabajo, va todo uniformando, con armas, va más limpio, en carros oficiales…
Raúl: ¿Y entonces son ciertos los rumores de que Daniel se muda de nuevo a vivir acá para trabajar en la policía del pueblo?
Esteban: Creo que sí, tiene ya asignada una plaza en la comisaría de San Martín. La verdad prefiero tenerlo en el pueblo que en Miami. Acá la vida es mucho más tranquila.
Raúl: Cierto patrón, este pueblo es una balsa de agua... Y hablando de agua, tenemos que ir a reparar unas tuberías de las cuadras, Richy.
Ricardo: OK, voy por la camioneta... (Se marcha del bar)
MIAMI, FLORIDA
INT. / HOSPITAL, HABITACIÓN DE SILVIA / DÍA
Katy y Patricia llegan al hospital donde ha pasado la noche ingresada Silvia. La joven ha sido examinada completamente para que la policía pudiera encontrar pruebas de la agresión y poder capturar así al hombre que abusó de ella la noche anterior. Silvia, en la cama, observa la ventana en silencio, completamente ida y con la mirada perdida. Su madre y su amiga la observan y…



Patricia: Así está desde anoche, madrina… Apenas ha dormido unas pocas horas… Me tiene muy angustiada.
Katy: Silvia, cariño… Soy mamá, ya estoy aquí… (Con lágrimas en los ojos)
Pero su hija no la mira ni le responde. La pobre Silvia no se ha recuperado aún de la violación y está como en shock, no habla, no parece interesarse por nada ni por nadie. Únicamente permanece recostada en la cama con la mirada fija en la ventana y sin ganas de nada.
Patricia: La policía está intentando localizar al tipo que… bueno al asesino de Alberto. Aún no han dado con él.
Katy: Todavía no entiendo como ha podido pasar esto…
Patricia: Silvia, amiga… por favor, dinos algo… Tu mamá y yo estamos aquí para lo que necesites, cariño.
Pero su amiga sigue inmersa en sus pensamientos, en silencio.
Katy: ¿Cuándo es el funeral de Alberto?
Patricia: Hoy le harán la autopsia al cuerpo… Creo que lo van a incinerar… Después enviarán las cenizas a Orlando, por expreso deseo de sus padres. Ya sabes que son de allí.
Katy: Dios mío… un chico tan joven… ¡Silvia, hija, dime algo mi amor!!! Por favor…
En ese instante Silvia le responde a su madre levemente pero sin mirarla a los ojos.
Silvia: ¿Qué quieres que te diga, mamá? Han matado a mi novio… y a mí me han destrozado la vida.
Katy: No digas eso, mi vida… Vas a ver como van a encontrar a ese desgraciado y… y lo van a meter preso. Te lo aseguro.
Silvia: ¿Y a mí qué? Si ya nada me importa…
Patricia: No seas así, amiga… (Preocupada y triste)
Silvia: Me quiero morir… (Llorando)
Katy: Hija… (Con lágrimas en los ojos)
SAN MARTIN, FLORIDA
INT. / HACIENDA DEL CASTILLO, SALÓN / DÍA

Jennifer acaba de llegar a casa con un par de bolsas de ropa. Juan conversa con su esposa mientras ella saca varias prendas y las deja en una mesa.


Juan: Mi padre se fue al pueblo, creo que había quedado con un amigo para almorzar y hablar de caballos.
Jennifer: ¿Qué te apetece para comer hoy? Es por decirle a Rosa que prepare algo especial, hay que celebrar lo de mi embarazo, mi rey.
Juan: Lo que tú quieras, mi amor. (Se besan) Voy a terminar de lavar el coche y enseguida vuelvo.
Jennifer: Mejor dile a Ricardo o a Raúl que lo hagan. ¿Acaso no es ese un trabajo para los empleados?
Juan: Sí pero prefiero hacerlo yo personalmente...
Jennifer: Está bien... como quieras...
Mientras Juan se marcha, su mujer comienza a mirar detenidamente la ropa que se ha comprado, ropa especial para embarazadas.
UN MES DESPUÉS
MIAMI, FLORIDA
INT. / DEPARTAMENTO DE SILVIA, CUARTO DE BAÑO / DÍA
Ha pasado algo más de un mes... Silvia revisa un test de embarazo que acaba de realizarse. La muchacha se mira en el espejo frente al lavabo y no puedo creer lo que acaba de descubrir… La morena sale del cuarto de baño y llega al salón donde están su madre y su amiga Patricia sentadas en el sofá tomándose unas tazas de café.
INT./ DEPARTAMENTO DE SILVIA, SALÓN / DÍA



Patricia: ¿Qué pasa Silvia? ¿Qué es eso? (Mirando el test en manos de Silvia)
Silvia: Es… estoy… (Tragando saliva, sin poder articular palabra) Estoy embarazada.
Katy: ¿Quéee? (Sorprendida, se levanta del sofá) ¿Embarazada?
Patricia: ¿Es en serio? ¿Estás segura Silvia?
Silvia: Me he hecho dos test de embarazo ya… No hay ninguna duda. Estoy esperando un bebé... pero...
Katy: ¿Y crees que sea de…?
Patricia: Tal vez sea de Alberto, Silvia…
Silvia: No… Alberto no podía tener hijos, al poco de prometernos se hizo unas pruebas y le dijeron que era estéril, incluso habíamos pensado en adoptar o ir a un banco de esperma pero...
Katy: Dios mío… eso quiere decir que… que estás esperando un hijo de… ¡No puede ser!!! (Gritando horrorizada)
Patricia: ¿Qué vas a hacer amiga?
Silvia: No… no lo sé… No… (Se le saltan las lágrimas) Esto no puede estar pasando…
Katy: Creo que lo mejor serías que abortaras, hija…
Silvia: ¿Abortar? ¿Te volviste loca, mamá? ¿Cómo crees?
Katy: Estamos hablando del hijo de un violador, Silvia. Es lo mejor que podrías hacer para acabar con toda esa pesadilla. Si lo tienes, te recordará toda la vida a aquella noche.
Silvia: No pienso abortar mamá, soy muy católica y jamás en mi vida haría algo así. El aborto es un crimen. Ni loca mataría a un ser humano, así sea hijo de quien es.
Katy: ¡No puedes tener ese bebé, no puedes!!!
Patricia: Perdonen que me meta pero…
Katy: ¡Tú te callas, Patricia! ¡Cállate que esto no es asunto tuyo!!! (Furiosa)
Patricia: Ok, ok, me voy… No te pongas así… (Se marcha)
Silvia: Voy a tenerlo, digas lo que digas…
Katy: Pues si no quieres abortar, dalo en adopción cuando nazca y punto.
Silvia: ¿En adopción?
Ambas mujeres se miran a los ojos sin decir nada más. Silvia no sabe qué hacer ahora.
SAN MARTIN, FLORIDA
INT. / HACIENDA DEL CASTILLO, SALÓN / DÍA
Juan, Jennifer, Mirela, Esteban y Daniel mantienen una charla después de comer sentados entre el sofá y sendas butacas del salón.





Juan: ¿Qué tal el nuevo trabajo en la comisaría del pueblo, hermano? ¿Cómo vas?
Daniel: Bien, no me quejo, estoy muy contento… apenas llevo unos días.
Mirela: Bueno Jennifer y… ¿Han pensado ya que nombre le van a poner al bebé?
Jennifer: Todavía no, es pronto porque no sabemos si es niño o niña aún. Para eso faltan unos meses.
Juan: Pero tenemos en mente Kevin si es chico y Kiara si es niña.
Esteban: Me gustan… sí señor. Bonitos nombres hijo. Ya tengo ganas que pase el tiempo y verle la carita a mi nieto o nieta. (Sonríe)
Juan: Jajaja, se te va a caer la baba, abuelo. Ya lo verán.
Todos ríen pues están felices con el embarazo de Jennifer quién ya está de poco más de dos meses.
MIAMI, FLORIDA
EXT. / CALLE / DÍA
Silvia y su amiga Patricia caminan por una céntrica calle de Miami mientras hablan del pasado.


Patricia: ¿Todavía no han encontrado a ese maldito bastardo? Si era hermano de aquella mujer tienen que saber quién es…
Silvia: No… la policía no consigue dar con él… Seguramente se fue del país o se cambió de nombre, vete a saber… No puedo creer que vaya a quedar impune por la muerte de Alberto y lo que me hizo ese hijo de mala madre…
Patricia: ¿Ni siquiera pudiste verle la cara, nada que le pudiera identificar?
Silvia: Nada… llevaba una capucha y un pasamontañas en la cara. No recuerdo ni como eran sus ojos, estaba todo muy oscuro aquella noche llovía demasiado y…
Patricia: Tu madre me ha dicho que se quedará en Miami hasta que nazca el bebé. ¿Qué vas a hacer al final? ¿Lo vas a entregar en adopción?
Silvia: No lo sé, chama… aún no lo he decidido. Por un lado… es mi hijo, sí pero… por otro… es hijo de ese hombre… Mi mamá tiene parte de razón. Pero estoy muy confundida, no sé que hacer…
Patricia: Debes pensarlo bien… Si lo entregas no volverás a verlo nunca más…
Silvia: Lo sé…
SAN MARTIN, FLORIDA
INT. / HACIENDA DEL CASTILLO, SALÓN / DÍA
Nuria y su novio Diego acaban de llegar de Nueva York donde han estado viviendo un tiempo. En el salón son recibidos por los padres de ella, así como por Juan, Jennifer y Daniel.







Mirela: ¿Nuria? ¿Qué haces aquí hija? No te esperábamos hasta navidad…
Nuria: Mamá, papá, quiero presentarles a mi novio, Diego.
Diego: Hola, buenos días… (Tímido)
Juan: Yo ya lo conozco, Diego es de acá de San Martín, pasa hombre, pasa... (Sonríe)
Daniel: Y yo también, claro que sí jajaja. (Sonríe contento al ver a Diego pues siempre le ha gustado como hombre)
Esteban: Bienvenido Diego, estás en tu casa, hijo.
Mirela: No me lo puedo creer… (Mirando mal a Diego, Mirela se va a la cocina)
Juan: Mirela, no empieces… ¿Qué tal Diego?
Diego: Nací y me crié en San Martín pero cuando murieron mis padres me mudé a Nueva York para estudiar veterinaria. Y Nuria y yo nos encontramos allá y...
Nuria: ¡Surgió el amor!! (Sonríe embobada tomando del brazo a Diego)
Juan: Pues qué bueno... me alegro mucho por ustedes. Ya teníamos ganas de que regresaras a la hacienda, hermana.
Nuria: Bueno pues como veo que Juan y tú ya se conocen, a Dani ya le conoces y ella es mi cuñada, Jennifer, la esposa de Juan.
Diego: Hasta que al fin se me hace el conocerles a todos personalmente. (Sonríe)
Jennifer: Creo que es mejor que nos vayamos a dar un paseo, Juan… Imagino que Nuria y su madre tendrán mucho de qué hablar… Además estoy algo mareada, las náuseas del embarazo y eso, tú sabes… quiero tomar aire fresco.
Juan: Está bien mi amor. Nos vemos pronto Diego, cuídate.
Diego: Gracias Juan, hasta otro momento.
Jennifer: Chao Diego, un gusto conocerte. (Se va con Juan)
SAN MARTÍN, FLORIDA
EXT. / PLAZA DEL PUEBLO / DÍA
Por la tarde, Rosa, la empleada de la hacienda del Castillo, está charlando con Daniel, ambos sentados en un banco de la plaza de San Martín.


Daniel: Mira Rosa, tienes que decirle la verdad a Juan algún día, mi hermano debe saber que tú eres su madre biológica y no la tal Elena aquella.
Rosa: Juan lleva toda la vida creyendo que la difunta señora Elena era su madre, no puedo hacerle eso. Es mejor que nunca sepa la verdad.
Daniel: ¿Cuál verdad, Rosa? ¿Que el desgraciado de mi padre, Esteban del Castillo, te quitó a Juan casi recién nacido para que su primera esposa fuera madre? Por favor, Rosa... Mi papá te quitó a tu hijo, a su hijo porque él te lo engendró.
Rosa: Pero con la condición de que podría quedarme sirviendo en la hacienda y podría cuidarlo y verlo a diario. Doña Elena murió cuando Juan tenía apenas 3 años, él ni la recuerda, y fui yo quién lo crió. Fui su nana. Bueno y luego cuando Esteban se casó con la señora Mirela, nana tuya y de Nuria.
Daniel: Pero Juan es tu hijo, siempre lo ha sido. Nunca entendí como pudiste aceptar que mi papá te hiciera semejante cochinada.
Rosa: Yo era muy joven, Daniel. Estaba sola, ese hombre me enamoró, se burló de mí, me dejó embarazada y... bueno ya sabes toda la historia.
Daniel: Sigo pensando que Juan debe saber la clase de hombre que es nuestro padre. ¡Esteban del Castillo es un miserable! Voy a contarle a Juan.
Rosa: ¡Te lo prohíbo, Daniel!! ¡Me prometiste no decir nunca nada!
Daniel: Está bien... ok, no lo haré, pero debes pensar en ello.
INT. / HACIENDA DEL CASTILLO, COCINA / DÍA
Lejos del pueblo, Mirela y su hija Nuria discuten en la cocina de la hacienda.


Nuria: Fuiste muy grosera con Diego, mamá, te pasaste.
Mirela: Te dije que no quería que viniera y vas y me lo traes a casa. No tienes vergüenza, hija.
Nuria: ¿Pero por qué eres así? Dale una oportunidad, Diego es un buen chico y le amo. No me importa que sea veterinario. Eres tú la que tiene el problema con eso, no yo.
Mirela: Mira sin has venido para recriminarme que…
Nuria: Diego y yo nos vamos a casar, mamá.
Mirela: ¿Quéee? (Alucinada y muy molesta)
INT. / HACIENDA DEL CASTILLO, DORMITORIO DE JUAN Y JENNIFER / DÍA
Horas más tarde, Jennifer está hablando con alguien por teléfono desde su recámara, concretamente con Fran, el dueño del bar, quién a esa hora está en dicho local, en el almacén.


Jennifer: Tú bien sabes que si me casé con Juan fue por el dinero, por la hacienda. Pero llegué a enamorarme de él. Juan es mi esposo y me hace sentir mujer. El nunca puede sospechar que trabajé como prostituta en la capital antes de conocerle. ¿Entendido?
Fran: OK, primita, soy una tumba, bien lo sabes… Nadie sospecha nada, puedes estar tranquila.
Jennifer: Tú eres el único que lo sabe… y espero me guardes el secreto, porque yo sé muchas cosas de ti también. Muchas… Como que andas liado con la vieja de Mirela. Así que si tú hablas, te hundes conmigo. ¿Está claro? (Amenazante)
Fran: Cálmate, mamita, no te sulfures que eso no le sentará bien a tu bebé. ¿Por cierto... a todo esto... y de quién es? ¿De tu maridito el bobo de Juan o de tu amante el gorila de Raúl?
Jennifer: Por supuesto que es de Juan. No soy tan idiota... ¿Cómo sabes que Raúl y yo...?
Fran: Yo lo sé todo, estúpida, todo... ¿O piensas que nací ayer?
Escuchamos música incidental. Jennifer se queda petrificada al enterarse que su primo Fran conoce su pasado tórrido romance con Raúl.
CONTINUARÁ…
No hay comentarios:
Publicar un comentario